Informe de la MOE sobre las elecciones del 19 de junio.

DECLARACIÓN PRELIMINAR
Cambio histórico en Colombia tras un proceso transparente

El pasado 19 de junio, las colombianas y los colombianos eligieron a Gustavo Petro y a Francia Márquez, de la coalición Pacto Histórico, como presidente y vicepresidenta de la República con el 50,44% de los votos válidos, según el preconteo. Rodolfo Hernández, candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, que obtuvo el 47,31% de los sufragios, reconoció inmediatamente la victoria de su adversario, quien también recibió la felicitación del presidente Iván Duque. La participación, del 58%, fue la más alta en los últimos 20 años mientras que el voto en blanco supuso un 2,2% del total, casi la mitad que en pasadas elecciones. La victoria de Gustavo Petro, primer presidente de izquierda en Colombia, supone una alternancia histórica, y su rápido reconocimiento confirma la fortaleza de la democracia colombiana.

Las elecciones presidenciales concluyeron con una jornada electoral bien organizada que, en términos generales, se desarrolló en un ambiente tranquilo y pacífico, si bien hubo que lamentar el asesinato de un testigo electoral en el Cauca. Los observadores de la MOE UE valoraron positivamente el trabajo de los jurados y constataron que la apertura, la votación y el conteo se realizaron de manera competente, ordenada y transparente. Los testigos de las candidaturas estuvieron presentes en la mayoría de las mesas durante el transcurso de la jornada – al cierre, los testigos del Pacto Histórico se encontraban en el 80% de las mesas observadas, y los de la Liga en casi el 40%. Apenas una hora después del cierre de las urnas, los resultados de la práctica totalidad de las 102.152 mesas habían sido ya comunicados, lo que permitió divulgar muy rápidamente los resultados completos del preconteo. Poco después, casi todas las actas de las mesas estaban ya publicadas en el sitio web de la Registraduría, lo que constituye otra medida clave de transparencia.

A lo largo del proceso electoral, la Registraduría ha ido adoptando medidas para fortalecer y mejorar su desempeño, y sobre estas medidas se asentaron los preparativos de la segunda vuelta. El mantenimiento de los mismos jurados y puestos de votación que en la primera vuelta y un eficaz dispositivo para que los ciudadanos consultaran su lugar de sufragio, permitieron una preparación profesional y eficaz de las elecciones en el corto periodo que media entre las dos rondas.

La Registraduría facilitó el acceso de ambas candidaturas a la infraestructura técnica utilizada para el procesamiento de los resultados, incluido el software de las distintas fases del escrutinio, además de a otras informaciones relevantes. Sin embargo, el énfasis sobre el software electoral, propiciado en gran medida por la propia la Registraduría en las primeras etapas del proceso, hizo que se descuidara la pedagogía sobre los numerosos mecanismos de transparencia del sistema, que permiten trazar y verificar con facilidad los resultados a lo largo del escrutinio. Indudablemente, más y mejores explicaciones sobre estos mecanismos podrían haber contribuido a mitigar las preocupaciones de algunos candidatos y, sobre todo, de los ciudadanos, sobre este tema. Además, en las semanas previas a la segunda vuelta, el Registrador Nacional realizó declaraciones públicas poco compatibles con su responsabilidad de generar confianza entre todos los contendientes.

La campaña de la segunda vuelta presidencial fue generalmente pacífica, y candidatos, simpatizantes y ciudadanos pudieron ejercer sus derechos de asociación y expresión. Lamentablemente, y a diferencia de lo ocurrido en las anteriores fases del proceso, no se celebraron debates dado que Rodolfo Hernández se negó a participar en ellos, a pesar de una controvertida decisión judicial que obligó a ambos candidatos a acordar los términos de un encuentro televisado. La fase final de la campaña estuvo marcada por la publicación en los medios de comunicación y en las redes sociales de grabaciones de ambos candidatos, en particular de varios fragmentos de reuniones internas del equipo de campaña del Pacto Histórico, obtenidos a lo largo de varios meses. A la MOE UE le preocupa la existencia y difusión de estas grabaciones y considera importante que se investigue y aclare su origen.

Los medios de comunicación nacionales continuaron proporcionando amplia información sobre el proceso electoral y las actividades de campaña de ambos candidatos presidenciales. Sin embargo, el sesgo en la cobertura de algunos medios se acentuó durante la segunda vuelta presidencial, favoreciendo a Rodolfo Hernández. Los resultados del monitoreo de medios de la MOE UE revelan que, globalmente, Gustavo Petro recibió un total de 32,5% de cubrimiento informativo en tono negativo frente a un 7,7% de cubrimiento negativo para Rodolfo Hernández.

El monitoreo de la MOE UE de las cuentas de Twitter y Facebook de los candidatos revela que Gustavo Petro acaparó el 72% de las interacciones de ambos contendientes con los usuarios; y Rodolfo Hernández, el 28%. Estas interacciones fueron en su mayoría en tono negativo; el 3,4% de ellas incluyó lenguaje tóxico y el 0,75% discurso de odio, este último dirigido principalmente a Francia Márquez y a Rodolfo Hernández. Al menos el 17% de los perfiles que interactuaron con las cuentas de los candidatos mostraban patrones consistentes con la actividad de bots. En el período previo a la segunda vuelta presidencial, las organizaciones de verificación que operan en Colombia sólo denunciaron 21 mensajes de desinformación, que apuntaban casi por igual a Gustavo Petro y a Rodolfo Hernández.

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