El Hospital Universitario San Jorge de Pereira cerró 2025 en una marcada crisis financiera, provocada por el incumplimiento en los pagos de varias EPS, panorama que tensiona su continuidad operativa y obliga a priorizar la atención estrictamente vital en el inicio de 2026.
Crisis financiera: cartera millonaria sin respaldo suficiente
La Nueva EPS concentra la deuda más alta con el hospital, acumulando una cartera cercana a $48.470 millones al corte del 31 de diciembre. El total adeudado por aseguradoras activas supera los $194.585 millones, una cifra que representa un impacto directo a la estabilidad operativa de la institución. Esta cartera excede incluso los presupuestos anuales de inversión en tecnología médica de varios centros asistenciales privados del Eje Cafetero.
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Vocería institucional confirma incumplimientos
El gerente del hospital, Javier Alejandro Gaviria Murillo, señaló que los acuerdos de pago pactados durante 2025 no se están cumpliendo por parte de la Nueva EPS. Según el directivo, los giros mensuales “no cubren ni el 50 % de lo que se factura por la atención a los afiliados”, un déficit que impide equilibrar la operación financiera. La institución sostuvo que el problema no es administrativo, sino estructural, y exige soluciones verificables desde el sistema asegurador.
Urgencias vitales se mantienen como prioridad
Ante el agravamiento de la crisis, el hospital restringió la atención programada a los afiliados de la Nueva EPS, garantizando únicamente el servicio de urgencias vitales, en cumplimiento de su misión social y de la normatividad sanitaria que prioriza la vida como un derecho esencial. La decisión no afecta la atención a otras EPS que sí mantienen giros activos ni implica cierre de servicios generales.

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Impacto territorial que trasciende a Pereira
El Hospital San Jorge atiende cada año a miles de pacientes de Risaralda, Quindío, Caldas y Norte del Valle, especialmente casos críticos remitidos por su capacidad académica, quirúrgica y de atención especializada. Por eso, la crisis genera una alerta regional que no solo compromete a Pereira, sino a la red pública asistencial del occidente colombiano. La institución enfatizó que la atención crítica seguirá blindada, pero requiere respaldo financiero para no comprometer la continuidad del servicio en 2026.
Crisis financiera: gestión hospitalaria sin equilibrio de pagos
Para 2026, el hospital avanza su operación bajo la regla institucional de sostener el servicio con transparencia y priorizar la vida. No obstante, la sostenibilidad del modelo asistencial dependerá de nuevos acuerdos de pago y giros que permitan equilibrar lo facturado. El desafío sigue abierto para el sistema y la ciudadanía: ¿se sostendrá la operación hospitalaria si no se resuelve el déficit de la cartera?


