Transportadores alertan riesgo sobre un posible escenario de presión en el mercado de combustibles tras la reciente reducción en el precio de la gasolina, una medida que, según el sector, podría terminar impactando el valor del diésel, insumo fundamental para la operación del transporte de carga en Colombia.
Transportadores alertan riesgo en subsidios de combustibles
De acuerdo con el análisis gremial, el sistema de estabilización de precios de los combustibles funciona como un engranaje interdependiente. Cuando uno de los combustibles reduce su valor, se afecta el balance general del mecanismo, lo que puede generar presiones fiscales adicionales.
En este contexto, el gremio advierte que, ante la reducción de excedentes provenientes de la gasolina, el Gobierno podría verse obligado a trasladar el desbalance al diésel, una decisión que tendría efectos directos sobre los costos del transporte de carga y la logística nacional.
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Impacto del diésel en la economía nacional
El transporte de carga moviliza cerca del 96 % de la mercancía que circula en Colombia, por lo que cualquier variación en el precio del diésel repercute de manera inmediata en los costos de los fletes, la competitividad empresarial y el abastecimiento de sectores estratégicos como la industria y la agricultura.
Desde el sector se señala que un aumento en este combustible no solo afectaría a los transportadores, sino también a la cadena de suministro en su conjunto, con posibles impactos en los precios finales de bienes y servicios para los consumidores.

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Transportadores alertan riesgo por marco normativo del diésel
Este llamado gremial se produce en medio de la implementación de normas como el Decreto 1428 de 2025, mediante el cual el Gobierno nacional estableció un esquema diferencial para el precio del ACPM. La medida excluye de los ajustes a los transportadores de carga y de pasajeros, así como a los vehículos de servicio público, con el propósito de proteger actividades consideradas estratégicas.
El Ministerio de Minas y Energía y el Ministerio de Hacienda han explicado que esta política busca corregir distorsiones en el uso de subsidios, priorizando a los sectores que cumplen una función social esencial y reduciendo la presión fiscal sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Preocupación persistente del gremio
Aunque el transporte de carga ha quedado exento de los ajustes inmediatos, los transportadores mantienen su preocupación. Señalan que, si la presión fiscal generada por una gasolina más barata se traslada al diésel, el sector enfrentaría un aumento en sus costos operativos, con efectos en la logística nacional y en la estabilidad de la economía.


