Cajicá despide a una de sus pequeñas en un acto que conmueve a toda la comunidad. El municipio se viste de luto con gestos de unión y solidaridad.
Caravana en memoria de Valeria
La jornada inició hacia las 8:30 de la mañana del domingo 31 de agosto. Autoridades locales y ciudadanos participaron del acto, convirtiendo el recorrido en una muestra de apoyo a la familia Afanador Cárdenas.

Exequias en la Iglesia Inmaculada Concepción
Hacia las 3:00 de la tarde se programó el sepelio en la Iglesia Inmaculada Concepción de Cajicá. Este templo se convirtió en un punto de encuentro para vecinos, amigos y allegados que quisieron brindar el último adiós a la menor.
La familia invitó a los asistentes a vestir prendas de colores vivos y portar globos multicolores. Este detalle buscaba recordar la alegría de la infancia y rendir un tributo simbólico a la memoria de Valeria.
Lea también: Brote de varicela en cárcel La 40 preocupa salud pública
Cajicá despide con declaratoria de duelo oficial
La Alcaldía de Cajicá expidió el decreto n.º 165 de 2025, con el que se ordenaron tres días de duelo. Durante ese periodo, las banderas se izaron a media asta como señal de respeto.
La mandataria local, Fabiola Jacome, expresó que el municipio se encontraba profundamente afectado por lo ocurrido. Según sus palabras, el duelo colectivo es una forma de acompañar a la familia y de expresar solidaridad frente al dolor compartido.
Mensaje de la alcaldesa a la comunidad
En su comunicado oficial, Jacome afirmó: “Como madre, mandataria y en nombre de toda la comunidad, expreso mi más sentido pésame a Manuel, Luisa y a todos los seres queridos de Valeria”.
La alcaldesa también hizo un llamado a las instituciones educativas de Cajicá para que se sumaran a los actos simbólicos. Con ello, buscaba fortalecer el espíritu de unión y demostrar respeto hacia la memoria de la niña.

Le puede interesar: Ataque en El Retiro deja más preguntas abiertas
Contexto del caso
El cuerpo de la menor fue hallado en el río Frío, tras 18 días de búsqueda. La Fiscalía confirmó que los análisis forenses correspondían al de Valeria Afanador. Posteriormente, el cuerpo fue entregado a sus familiares y trasladado a Chía, donde se llevaron a cabo las exequias.
El trágico desenlace provocó una profunda conmoción en la región. Organizaciones comunitarias y ciudadanos manifestaron la necesidad de que se esclarezcan los hechos y se avance en la investigación con celeridad.
Cajicá se une en solidaridad
El homenaje no solo representó un adiós, sino un acto colectivo de resiliencia. Los ciudadanos expresaron que la pérdida de Valeria deja una huella imborrable, pero también evidencia la fuerza de la unión comunitaria.
En cada calle y en cada gesto, se sintió la voluntad de rendir tributo a la niña. Cajicá, con lágrimas y esperanza, cerró uno de los capítulos más dolorosos de su historia reciente.


