Por último, el exparamilitar extraditado a Estados Unidos reconoció que la desmovilización de guerrilleros del Ejército Popular de Liberación (EPL) en 1996 fue un fraude, del cual el gobierno de Ernesto Samper tenía conocimiento a través de Gustavo Serpa. Según Mancuso, el exministro del Interior acordó con Carlos Castaño la falsa dejación de armas para que los subversivos se unieran a las filas de las AUC.
Según el testimonio de Mancuso, tanto el general Leonardo Barrero como el coronel Leonardo Ortiz Chavarro participaron en este plan, y con Ortiz "se organizó todo" para llevar a los exguerrilleros que supuestamente se "reincorporarían" a la finca Cedro Cocido en lo que denominaron una 'obra de teatro'.