No obstante, en su defensa, Ranoque admitió a ciertas instancias de maltrato intrafamiliar, afirmando: "Los problemas del hogar, los problemas familiares, eso es entre marido y mujer, eso no es un chisme para el mundo". Sugería que, en ocasiones, sí agredió física y verbalmente a Magdalena. Sin embargo, minimizó las agresiones físicas, diciendo: "Físicamente muy poco, porque nosotros teníamos más problemas de palabra".
La historia de estos niños rescatados ha revelado problemas más profundos que se extienden más allá de su desaparición en la selva.El destino de estos niños aún está por decidirse, y ahora depende de las investigaciones en curso.