La noticia ha generado una gran conmoción en la comunidad atlanticense, y numerosas personas han expresado su indignación y han cuestionado los cuidados brindados por los progenitores al menor. Ante este trágico suceso, las autoridades competentes continúan indagando en el caso para esclarecer las circunstancias de la muerte del bebé y tomar las medidas necesarias para prevenir futuros accidentes similares.
Desde la región del Atlántico se envían condolencias a la familia afectada, mientras se espera que esta dolorosa experiencia sirva como llamado de atención sobre la importancia de la supervisión y la prevención en la alimentación de los más pequeños.