Durante este proceso, se llegó a un consenso en el que se consultó a los padres de la víctima, Erika Aponte, si estaban de acuerdo en que la custodia del menor fuera otorgada a los padres de Cristian. Según la alcaldesa de Bogotá, los progenitores de la víctima estuvieron de acuerdo y permitieron que el niño continuara viviendo con sus abuelos paternos.
La alcaldesa concluyó afirmando que el niño permanecerá bajo esta custodia y que desde la Alcaldía se brindarán todos los servicios necesarios para apoyar a la familia que lo tiene a su cargo y ayudar al menor a superar este doloroso y trágico momento.