Antes del ataque con drones en El Cairo, el personero municipal, Andrés Felipe Gómez, ya había solicitado mayor presencia de la Fuerza Pública. El reclamo cobra nueva dimensión por lo ocurrido en Albán, mientras el municipio afronta la recuperación del sismo de agosto.
Antes del ataque con drones en El Cairo hubo solicitudes de seguridad
El funcionario explicó que había pedido al alcalde abordar los problemas de orden público. Durante un consejo de seguridad, relacionó su preocupación con la cercanía al Chocó y con las afectaciones que la actividad de grupos armados produce en los territorios vecinos.
Su pronunciamiento permite mirar más allá del lanzamiento de los explosivos: la petición de reforzar la seguridad no comenzó con este episodio. Según su relato, las solicitudes para discutir la situación del municipio se habían presentado en días anteriores.
El alcalde de El Cairo, informó que llegaron refuerzos de la Fuerza Pública. También se refirió a una posible responsabilidad de una estructura armada, pero aclaró que esa hipótesis continuaba bajo investigación. Por tanto, no constituye una atribución confirmada.
El Departamento de Policía Valle confirmó que lanzaron dos artefactos explosivos mediante aeronaves no tripuladas contra la Subestación de Policía del corregimiento de Albán. La institución informó que activó el Plan Defensa y que no reportaba personal policial afectado.
Además, anunció patrullajes coordinados con las Fuerzas Militares para garantizar la seguridad del sector. El comunicado establece la cantidad de explosivos utilizados, pero no precisa cuántas aeronaves participaron ni identifica a los responsables del lanzamiento.
El municipio también afronta la recuperación del sismo
El Cairo también figura entre los municipios donde el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar desplegó acompañamiento a damnificados por el sismo. Un reporte institucional del 27 de agosto documenta labores de protección y cuidado en esta localidad y en otros puntos del Valle del Cauca.
En ese balance, el ICBF informó que acompañaba a 424 familias y aproximadamente 565 niños, niñas y adolescentes. Las cifras corresponden al conjunto de territorios atendidos, incluidos Roldanillo, Calima El Darién, Cali y Buenaventura; no representan un conteo exclusivo de El Cairo.
La entidad también reportó el despliegue de 20 equipos móviles y acciones de valoración nutricional para la primera infancia. Este antecedente documenta la respuesta humanitaria al terremoto, aunque no permite establecer cuántas familias continúan hoy en albergues dentro del municipio.
Ataque con drones en El Cairo tiene un contexto nacional
Lo sucedido en Albán ocurre en un país donde el uso de drones en acciones armadas se ha extendido. La Fundación Ideas para la Paz publicó el 8 de octubre un análisis que recoge 716 ataques registrados por la Fuerza Pública desde 2023 hasta el primero de octubre de 2026.
De ese total, 318 correspondían a este año. El documento señala que Cauca, Chocó, Valle del Cauca y Norte de Santander concentraban el 71 % de los hechos. El corte de esas cifras es anterior al ataque contra la subestación de Albán.
Ese contexto ayuda a dimensionar la modalidad empleada, pero no identifica a quienes ejecutaron este caso. En El Cairo, el reclamo del personero se concentra en reforzar la presencia institucional, mientras la Policía confirmó patrullajes conjuntos como parte de la respuesta al ataque.