Las tres mujeres asesinadas en Toro, municipio del norte del Valle del Cauca, en Colombia, serían integrantes de una misma familia, a juzgar por los apellidos de las víctimas. Fueron atacadas con arma de fuego dentro de una vivienda este viernes 6 de noviembre.
Las víctimas fueron identificadas de forma preliminar como Yarlin Andrea Muñoz Gutiérrez, Sulisney Muñoz Gutiérrez y María del Carmen Gutiérrez Toro. Las dos primeras comparten ambos apellidos, y el segundo apellido de ambas coincide con el primero de la tercera víctima, lo que apunta a un posible vínculo familiar. Sin embargo, las autoridades no han confirmado el parentesco, sus edades ni a qué se dedicaban.
Hasta la tarde de este viernes no se conocía un pronunciamiento oficial de la Alcaldía de Toro, la Policía Valle ni la Gobernación del Valle sobre el caso.
Lo que falta por esclarecer de las mujeres asesinadas en Toro
El ataque dejó más preguntas que respuestas. No se ha informado cuántas personas participaron, cómo llegaron a la vivienda ni hacia dónde huyeron. Tampoco se conoce si las mujeres habían denunciado amenazas o si alguna de ellas era el objetivo del ataque.
Las autoridades llegaron al lugar e iniciaron las investigaciones para identificar a los responsables y establecer el móvil del crimen.
El Triple homicidio en Toro: tres mujeres asesinadas y cinco muertos en 24 horas se registró menos de 24 horas después de otro ataque sicarial, ocurrido el jueves 5 de noviembre hacia el mediodía en la vía a Toro. Según el reporte preliminar, en ese hecho murieron dos personas, entre ellas Luis Miguel Hernández, y una tercera resultó gravemente herida. Con ambos casos, el municipio suma cinco muertos y un herido en menos de 24 horas. Hasta ahora, las autoridades no han dicho si existe una relación entre los dos ataques.
Un municipio golpeado por la violencia en 2026
El crimen de este viernes no es un hecho aislado en la historia reciente de Toro. La noche del sábado 25 de abril de 2026, hombres armados entraron a un bar del sector El Hobo y dispararon contra los presentes. Cuatro hombres murieron y dos personas más resultaron heridas. Según Indepaz, fue la masacre número 48 del año en Colombia y la quinta en el Valle del Cauca.
Tras ese hecho, el alcalde de Toro, Jhon Fredy Valencia Bedoya, prohibió el parrillero hombre en motocicleta y ordenó el cierre de establecimientos comerciales durante un día. La Dijín asumió la investigación, el grupo Goes de la Policía reforzó los operativos en el casco urbano y el Ejército aumentó los patrullajes en la zona rural. La Gobernación ofreció hasta 30 millones de pesos de recompensa.
Menos de un mes después, el viernes 22 de mayo, tres personas más fueron asesinadas en diferentes puntos del municipio, en hechos que las autoridades calificaron como aislados. Un nuevo consejo de seguridad mantuvo la restricción al parrillero, redujo los horarios de los establecimientos y prohibió que los menores de edad permanecieran en la calle después de las 8:00 de la noche.
El 1 de julio, una mujer de unos 40 años fue asesinada dentro de su casa en el sector Los Chanchos, zona rural del municipio, cuando dos hombres en motocicleta llegaron y le dispararon en repetidas ocasiones.
Las alertas sobre Toro
La Defensoría del Pueblo incluyó a Toro en su Alerta Temprana 013 de 2025, un documento con el que advierte sobre riesgos para la población civil por la presencia de grupos armados. En el caso de la masacre de abril, las autoridades apuntaron a disputas entre bandas delincuenciales locales.
El nuevo triple homicidio vuelve a poner en duda el alcance de las medidas adoptadas este año. Se espera que en las próximas horas la Alcaldía convoque un consejo de seguridad y que las autoridades entreguen un balance oficial de los dos ataques.
Quien tenga información que permita esclarecer estos crímenes puede comunicarse de manera confidencial con la Policía a través de la línea 123.