A pesar de que el perro parecía estar muerto tras 20 días de agonía, la mujer expresó que "increíblemente" el animal seguía luchando por su vida. En el momento de socorrerlo, aún respiraba, aunque estaba rodeado de chulos.
La situación generó una gran movilización en redes sociales y varios grupos animalistas se unieron para recaudar fondos y trasladar al perro a un veterinario. Según informó el diario local El Nuevo Día, el canino fue atendido por los profesionales, bañado y resguardado en un hogar. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, el animal falleció por causas que aún no han sido confirmadas.
"El perrito parece que fue golpeado o atropellado y lo tiraron ahí, obviamente. Tenía la herida de la patica, de esa lesión no se podía mover. Estaba infestado de gusanos. Totalmente en mal estado: desnutrición, estuvo mucho tiempo así, ese desgaste no se da de la noche a la mañana", afirmó Guerrero en El Nuevo Día.
Este caso ha generado una gran indignación en la ciudad de Ibagué y ha vuelto a poner sobre la mesa el tema del maltrato animal. Es necesario recordar que los animales merecen respeto y cuidado, y que abandonarlos y maltratarlos no es una opción. Es importante que las autoridades tomen medidas para prevenir y castigar estos actos de crueldad hacia los animales.