El Calvario, epicentro del temblor que sacudió Colombia, vive momentos de angustia tras las secuelas del sismo.
El Calvario, con una población cercana a los 2,000 habitantes, está mayoritariamente compuesto por zonas rurales y veredas. La comunicación con estas áreas también ha sido un desafío tras el sismo, dificultando la labor de las autoridades para entender la magnitud real del impacto.
Este evento ha dejado en claro la vulnerabilidad de algunas regiones ante fenómenos naturales, y la importancia de contar con medidas y protocolos para garantizar la seguridad y bienestar de sus habitantes. La solidaridad y resiliencia de la comunidad de El Calvario es un reflejo de la fortaleza del pueblo colombiano ante adversidades.