Inmediatamente, un salvavidas del centro recreativo brindó los primeros auxilios al bebé y fue trasladado de urgencia a una clínica en el barrio Blas de Lezo. A pesar de los esfuerzos realizados por los médicos, el pequeño falleció aproximadamente dos horas después, pasadas la una de la tarde, según lo indicado por el CRUE.
El cuerpo del bebé fue llevado a la sede de Medicina Legal de Cartagena, donde fue reclamado por sus familiares, sumidos en el dolor y la consternación por esta triste pérdida.

Este lamentable incidente sirve como un recordatorio de la importancia de mantener una supervisión constante y vigilante alrededor de los niños en entornos acuáticos. Es fundamental tomar todas las precauciones necesarias para evitar este tipo de tragedias, especialmente cuando se trata de la seguridad de los más pequeños.
Las autoridades competentes llevarán a cabo una investigación exhaustiva para determinar las circunstancias exactas que rodearon este trágico evento. Además, se espera que se tomen medidas y se refuercen los protocolos de seguridad en instalaciones recreativas similares para prevenir futuros incidentes de esta naturaleza.