El Cuerpo Oficial de Bomberos de Pereira advirtió sobre el deterioro de numerosas edificaciones que presentan condiciones de riesgo en la ciudad. Su director, Alejandro Arango, señaló que existen alrededor de 1.000 estructuras identificadas desde el inicio de la emergencia y que las lluvias complican su situación.
La preocupación también está relacionada con los procedimientos administrativos que deben cumplirse antes de intervenir los inmuebles que tienen orden de demolición, así como con el ingreso de personas a construcciones deterioradas.
En declaraciones al programa 6AM W de Caracol Radio, Arango explicó que estas circunstancias dificultan la reducción del riesgo y pueden favorecer nuevos colapsos.
Estructuras en riesgo en Pereira y dificultades para demolerlas
Uno de los principales problemas señalados por el director de Bomberos es la cantidad de edificaciones que requieren intervención y las dificultades que existen para ejecutar los procedimientos correspondientes.
Según el funcionario, entre los inmuebles afectados se encuentran viviendas, establecimientos empresariales y otras construcciones que tienen órdenes de demolición.
Sin embargo, la existencia de una orden no significa que la intervención pueda ejecutarse inmediatamente. Antes deben adelantarse procedimientos legales y administrativos que, en algunos casos, involucran a varios propietarios.
Arango explicó que una misma edificación puede pertenecer a diferentes personas, especialmente cuando está dividida en apartamentos, pisos o unidades independientes.
Esta situación obliga a reunir documentación, conseguir firmas, adelantar diligencias notariales y resolver asuntos relacionados con los linderos de los predios.
También se requieren actuaciones administrativas de la Alcaldía para que los procedimientos se desarrollen conforme a la normatividad.
El director de Bomberos reconoció que estas gestiones pueden resultar prolongadas y dificultar la ejecución de las demoliciones.
Aunque los organismos de socorro participan en la respuesta a las emergencias, Arango aclaró que Bomberos no es la entidad responsable de ejecutar directamente esos trabajos.
Las lluvias aumentan el deterioro de las edificaciones
Las precipitaciones registradas durante la última semana representan otra dificultad para los inmuebles que ya presentan daños.
De acuerdo con Arango, varias construcciones tienen afectaciones en sus cubiertas y techos, lo que permite que el agua lluvia ingrese directamente a sus espacios interiores.
Esta exposición puede acelerar el deterioro de materiales y agravar las condiciones de edificaciones que requieren intervención.
El funcionario explicó que las cubiertas deterioradas han dejado sectores de las construcciones expuestos al agua, una circunstancia que incrementa la preocupación por su estabilidad.
El problema no se limita a la lluvia. También se han identificado ingresos de personas a inmuebles deteriorados, pese a las condiciones de peligro que presentan.
Según el director de Bomberos, algunos habitantes de calle entran a estas edificaciones para retirar puertas, ventanas, cableado, lámparas y otros elementos.
Estas actividades pueden ocasionar daños adicionales en construcciones que ya presentan afectaciones y aumentar la exposición de las personas a un posible colapso.
La advertencia pone de manifiesto dos situaciones: el deterioro físico de los inmuebles y la presencia de personas en lugares que pueden representar un peligro para su integridad.
Qué ocurre con las estructuras en riesgo en Pereira
La cifra aproximada de 1.000 estructuras identificadas refleja la dimensión del problema descrito por el director de Bomberos, aunque no establece que todas tengan una orden de demolición vigente.
Es necesario diferenciar los inmuebles identificados durante la emergencia de aquellos para los cuales ya existe una decisión administrativa que ordena su demolición.
Arango no precisó en las declaraciones suministradas cuántas construcciones han sido demolidas, cuántas continúan pendientes de intervención ni qué porcentaje corresponde a edificaciones con orden formal.
Tampoco se informó un cronograma definitivo para completar los procedimientos pendientes.
Por ahora, la advertencia del organismo de socorro se concentra en el deterioro de las construcciones, las dificultades administrativas y los factores que pueden aumentar la posibilidad de nuevos incidentes.
La situación plantea la necesidad de conocer el estado de los procesos de demolición y las medidas previstas para evitar que personas ingresen a edificaciones deterioradas mientras se adelantan las intervenciones correspondientes.