La falta de atención médica en el parque de diversiones generó aún más indignación. Según Kuchynska, no había personal capacitado para brindar primeros auxilios, por lo que se tuvo que recurrir a dentistas de una clínica cercana para intentar salvar la vida de la niña.
Las autoridades locales se hicieron presentes en el lugar y arrestaron al propietario del castillo inflable, un hombre de 45 años, quien podría enfrentar hasta ocho años de prisión si se le encuentra culpable del incidente. La investigación sigue en curso para determinar las responsabilidades y esclarecer lo sucedido.
La madre de Valeria, quien vive una pesadilla que no puede dejar de recordar, relató que estaban a punto de irse a casa cuando la niña le pidió unos minutos más para jugar dentro del castillo. La mujer accedió y se dirigió a la zona designada para los padres, sin saber lo que ocurría dentro de la atracción.
Un informe de las autoridades reveló que la vista hacia el castillo inflable estaba obstruida desde la zona de los padres. Además, se descubrió que los encargados de la seguridad de los niños estaban distraídos en sus celulares en el momento del trágico accidente.
La comunidad local se encuentra consternada por esta tragedia, que ha dejado un profundo dolor en el corazón de todos.