Lluvias intensas registradas en las últimas horas mantienen en alerta a varias zonas rurales de Buenaventura, donde líderes comunitarios han reportado un panorama que requiere verificación oficial.
Un informe reciente confirma que el nivel del río Yurumanguí alcanzó esta madrugada uno de sus puntos más altos del año, situación que incrementa el riesgo sobre viviendas ubicadas en ladera y en la ribera. Este aumento vuelve a evidenciar la vulnerabilidad del territorio frente a eventos climáticos prolongados y la necesidad de medidas de prevención más efectivas.
Lea también: Hecho vial en el Norte de Caldas deja un fallecido
Impacto directo de las lluvias intensas en los territorios ribereños
Habitantes de los ríos Yurumanguí, Naya y Cajambre registraron inundaciones en viviendas, pérdidas de animales, daños en cultivos de pancoger y enseres arrastrados por la creciente. Los reportes fueron remitidos a las entidades de gestión del riesgo por los consejos comunitarios que operan en la zona. “El río ya está arrastrando algunas viviendas. No hay pérdidas humanas, pero sí materiales, y seguimos sin respuestas claras”, señaló Jesús del Carmen Gamboa, líder del Consejo Comunitario de Cajambre.

Le puede interesar: Operativo estratégico neutraliza red con amplio alcance
Zonas con mayor afectación y riesgo progresivo
San Miguel, San Antonio y San Jerónimo, en Yurumanguí, concentran los mayores daños, según confirmaron líderes locales. Aseguran que el aumento de las precipitaciones ha repetido un patrón de afectación que compromete la seguridad alimentaria y la movilidad fluvial. “Cada temporada enfrentamos la misma situación; nuestros cultivos no resisten otro desbordamiento y las familias están agotadas”, indicaron varios residentes. Las comunidades insisten en que los reportes enviados durante semanas no han tenido respuesta institucional oportuna.
Necesidad de intervención técnica y apoyo inmediato
Los voceros comunales solicitaron presencia de equipos especializados para evaluar daños, verificar los niveles actuales del río y activar medidas temporales de mitigación. Advirtieron que, sin acompañamiento técnico, los riesgos de deslizamientos y pérdida de viviendas aumentan con cada jornada de lluvia. También pidieron apoyo humanitario para cubrir necesidades básicas mientras se reducen los niveles del agua. La situación mantiene a las familias en estado de alerta continua y con preocupación por la persistencia del fenómeno.


