La Fuerza Pública ha sido reconocida como un pilar esencial en el sostenimiento de la seguridad del departamento. En un contexto nacional de crisis, Risaralda marca una diferencia.
Respaldo institucional desde la Gobernación
El gobernador Juan Diego Patiño Ochoa destacó públicamente el papel articulado de la Policía y el Ejército Nacional en defensa de la tranquilidad ciudadana. Subrayó que el trabajo conjunto ha evitado que el departamento enfrente situaciones como las que afectan a otras regiones del país, donde se han registrado secuestros, asonadas y atentados.
Según el mandatario, el aumento del pie de fuerza en la zona occidental y la estrategia de contención al Clan del Golfo en municipios como Mistrató, Belén de Umbría, Pueblo Rico, Guática y Quinchía ha sido determinante. Lo más importante es que las comunidades reconocen la presencia activa de las autoridades como un factor disuasivo frente al crimen organizado.
Declaraciones del gobernador Patiño
Durante un acto oficial, el gobernador agradeció de manera abierta el esfuerzo de hombres y mujeres de la fuerza pública. Expresó que ese trabajo incansable ha permitido mantener indicadores de seguridad más estables en comparación con otros departamentos.
“Dar las gracias infinitas por todo el trabajo. Reconozco en ustedes un esfuerzo incansable que evita que Risaralda esté mal en seguridad. Hoy entregamos resultados positivos para la convivencia”, puntualizó.
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Fuerza Pública logra capturas claves en Risaralda
El coronel Luis Alfonso Palomino, comandante del Batallón San Mateo, informó que en el último mes se han producido más de 12 capturas de integrantes del Clan del Golfo. Entre los detenidos figuran cabecillas de sicarios que intentaban intimidar a la población civil.
El oficial agregó que más de 450 uniformados permanecen desplegados en Mistrató, especialmente en la zona limítrofe con Antioquia y Chocó. Este despliegue busca contener la expansión criminal y responder al incremento del 650 % en los homicidios registrados en el municipio.
Estrategias y despliegue territorial
El Ejército mantiene una ofensiva constante en coordinación con la Policía Nacional. Operaciones de inteligencia, investigación criminal y tareas de control han debilitado varias estructuras ilegales. Palomino recalcó que el objetivo es garantizar la seguridad de los risaraldenses y devolver confianza a la ciudadanía.
El trabajo en terreno ha demostrado que el despliegue militar y policial no solo frena la violencia, sino que también fortalece la convivencia en los municipios más golpeados por la criminalidad.
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Contexto regional y amenazas
Aunque Risaralda no vive la misma crisis de violencia que otras zonas del país, la presencia de grupos armados ilegales genera riesgos permanentes. Autoridades civiles y militares coinciden en que se requieren estrategias preventivas y acciones conjuntas con las comunidades para evitar la expansión de economías ilegales.
La resiliencia del departamento frente a la violencia se ha convertido en un ejemplo para otras regiones, mostrando que la articulación institucional puede frenar los intentos de los grupos armados de desestabilizar la vida local.
Conclusión del gobernador
El gobernador Patiño concluyó que el respaldo ciudadano y la coordinación entre Ejército y Policía seguirán siendo claves. Destacó que Risaralda debe mantener firme su capacidad de resistencia frente a los embates del Clan del Golfo y otros grupos delincuenciales.
“Hoy reconocemos que la unión de esfuerzos es la única vía para mantener un territorio en paz. Esa será siempre nuestra prioridad”, finalizó.


