Motos en Colombia enfrenta un nuevo debate. La reciente decisión del Ministerio de Transporte de aplazar la entrada en vigor de la norma técnica de frenado ha generado inquietud en talleres, ensambladoras y calles del país. ¿Qué hay detrás de este cambio y cómo afectará a millones de conductores?
Motos en Colombia y el nuevo reglamento de frenado
El reglamento técnico 20223040062115 de 2022 establece que las motos entre 50 cc y 150 cc deberán incorporar sistemas de frenado combinados (CBS) o antibloqueo (ABS), mientras que las de mayor cilindraje deberán usar ABS de manera obligatoria. La medida, que busca reducir accidentes y fortalecer la seguridad vial, estaba prevista para octubre de 2025, pero se postergó un año más, hasta el 13 de octubre de 2026. El Ministerio explicó que el objetivo es armonizar los procesos de verificación técnica con los estándares de la ONU (WP.29) y de Estados Unidos (FMVSS).
El debate técnico y los motivos del aplazamiento
Según la cartera de Transporte, el país necesita ajustar sus procedimientos de certificación y homologación antes de exigir los nuevos sistemas. Colombia debe adherirse a acuerdos multilaterales que reconozcan sus pruebas bajo normas internacionales, lo que implica un trabajo institucional y comercial complejo. Mientras tanto, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (Ansv) adelanta estudios sobre la compatibilidad de las normas actuales con los estándares globales.
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Motos en Colombia: reacción del sector productivo
El aplazamiento generó inconformidad entre los fabricantes. Iván García Franco, director de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la Andi, aseguró que la decisión retrasa avances claves. “Cada año de demora significa más accidentes que pudieron evitarse. Ya habíamos adaptado líneas de producción para cumplir la norma”, expresó a La FM. La industria teme que la prórroga desincentive la innovación y afecte la confianza de los consumidores.

Impacto económico y comercial de la medida
La Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos) calcula que instalar sistemas ABS y CBS incrementará entre un 8 % y un 12 % el costo de producción por unidad. En el precio final, eso podría representar cerca de 400 000 pesos adicionales por motocicleta. Aunque es un ajuste moderado, para los trabajadores que dependen de sus motos, cualquier incremento cuenta. Por eso, el Gobierno evalúa incentivos tributarios para ensambladores que implementen la norma antes del plazo final.
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Motos en Colombia y la percepción de los conductores
En Bucaramanga, Cali y Cartagena, los motociclistas expresan opiniones encontradas. Carlos Restrepo, mensajero de 32 años, cuenta que su moto ya tiene ABS y que eso le ha salvado la vida más de una vez bajo la lluvia. “El problema es que las motos más baratas no lo traen, y si suben mucho de precio, la gente no podrá cambiarlas”, comenta. Para muchos, el reto será equilibrar la seguridad con la accesibilidad económica.
Un camino hacia la seguridad vial sostenible
Más allá del calendario, la medida apunta a un objetivo claro: salvar vidas. En 2024, según cifras de la Ansv, el 59 % de las muertes por accidentes de tránsito correspondió a motociclistas. Expertos en movilidad afirman que la tecnología por sí sola no basta; se requieren campañas de educación, control y responsabilidad ciudadana. Si se implementa correctamente, la norma puede marcar un punto de inflexión en la seguridad vial del país.
La discusión sobre motos en Colombia refleja un dilema mayor: cómo avanzar hacia una movilidad moderna sin frenar el desarrollo económico. El próximo año será clave para determinar si el país logra ese equilibrio entre innovación, seguridad y sostenibilidad.


