El invierno en Risaralda volvió a generar una emergencia en zona rural de Mistrató. Esta vez, la creciente del río Currumay destruyó un puente artesanal y dejó aislada a la comunidad indígena Embera Chamí.
Lea también: Chef fue obligado a cocinar carne humana en el Bronx de Bogotá
La estructura, construida por los propios habitantes, servía como paso alterno tras la pérdida de otros accesos años atrás. Sin embargo, la fuerza del afluente terminó por arrastrarla. Como consecuencia, cientos de personas quedaron incomunicadas del casco urbano.
La situación impacta de forma directa a niños, jóvenes y familias campesinas. Además, la comunidad advierte que, si no recibe pronta respuesta institucional, podría iniciar acciones de hecho para exigir soluciones.
Invierno en Risaralda deja incomunicada a la comunidad Embera Chamí
El fuerte invierno en Risaralda ha provocado crecientes súbitas en varios ríos del departamento. En Mistrató, el río Currumay aumentó su caudal durante las últimas lluvias y terminó por destruir el puente que conectaba a la comunidad Embera Chamí con el centro poblado.
Según explicó Alberto Wasorna, vocero indígena, la estructura artesanal reemplazaba otros pasos que fueron destruidos hace años por una creciente del río San Juan. Por lo tanto, este puente representaba la única vía segura de tránsito peatonal.
Ahora la comunidad enfrenta un aislamiento total. Los habitantes no pueden movilizarse hacia el casco urbano. Tampoco pueden cruzar hacia la escuela de Purembará, donde estudian decenas de menores.
En consecuencia, los niños y jóvenes no están asistiendo a clases. Esta interrupción educativa preocupa a los líderes indígenas, quienes temen que el calendario escolar se vea gravemente afectado.
Además, la falta de movilidad impide el transporte de alimentos y productos agrícolas. Muchas familias dependen de la venta de sus cosechas para subsistir. Sin el puente, esa actividad económica queda paralizada.
Wasorna señaló que la situación es crítica. “No tenemos cómo pasar. Nuestros niños no pueden estudiar y nuestras familias no pueden sacar la comida”, manifestó.
Impacto del invierno en Risaralda sobre educación y economía rural
El invierno en Risaralda no solo afecta la infraestructura. También golpea la estabilidad social y económica de comunidades vulnerables.
En este caso, la comunidad Embera Chamí enfrenta dificultades para abastecerse de productos básicos. Aunque algunos intentan cruzar el río, el riesgo aumenta cuando el caudal sube.
Por otra parte, los agricultores no logran transportar café, plátano y otros cultivos hacia los puntos de comercialización. Esta situación reduce ingresos y genera incertidumbre.
Lea también: MinSalud activa investigación por muerte de menor
Además, el aislamiento limita el acceso a servicios de salud. En caso de una urgencia médica, el traslado hacia el hospital más cercano se vuelve complejo y peligroso.
La comunidad solicita una intervención inmediata de las autoridades municipales y departamentales. Piden la construcción de un puente seguro y resistente, que garantice conectividad permanente.
Sin embargo, hasta el momento no se ha anunciado una solución definitiva. Por ello, los líderes indígenas advirtieron que podrían realizar movilizaciones pacíficas para llamar la atención del Gobierno.
El llamado se dirige tanto a la Alcaldía de Mistrató como a la Gobernación de Risaralda. También esperan apoyo de entidades nacionales encargadas de la gestión del riesgo.


