De acuerdo con el testimonio del alcalde, su novia y su secretario de Salud lo llevaron a una clínica en Cali al día siguiente, donde fue tratado por su estado de somnolencia e incoherencia. Según el abogado de Mejía, en los exámenes de orina se habría encontrado la presencia de benzodiacepina metabólicos, una sustancia altamente peligrosa que generalmente es utilizada en la elaboración o en asocio con la escopolamina.
El dueño de la discoteca salió a defender su negocio y a afirmar que el alcalde no podía acusarlos de expender licor adulterado para salvar su reputación. Según Mejía, detrás de este episodio hay enemigos poderosos, ya que funcionarios de la Procuraduría ya estaban en Calima El Darién a las 11:00 de la mañana del lunes, mientras él todavía se encontraba en la clínica.