Molly murió en Neiva luego de saltar desde el balcón de un apartamento ubicado en el quinto piso de un conjunto residencial, donde se registró un incendio. La perrita había sido rescatada con vida, pero las graves lesiones que sufrió terminaron causando su fallecimiento.
La emergencia ocurrió el lunes 26 de octubre de 2026, en el conjunto residencial Torres de Alejandría, ubicado en el norte de la capital del Huila.
El caso generó numerosas reacciones debido a las imágenes que circularon en redes sociales. En ellas se observa el incendio en el apartamento y la difícil situación que enfrentó el animal mientras intentaba escapar.
Molly murió en Neiva pese a los esfuerzos por salvarla
Cuando los habitantes del conjunto residencial observaron que Molly permanecía en el balcón, comenzaron a organizarse para ayudarla.
Varios vecinos extendieron una sábana en la parte inferior del edificio con la intención de amortiguar una posible caída. Sin embargo, la situación se complicó cuando la perrita decidió saltar.
Durante el descenso, Molly golpeó la estructura de otro balcón antes de llegar al suelo. El impacto le ocasionó lesiones que agravaron su estado de salud.
A pesar de la caída, el animal sobrevivió inicialmente. Los residentes acudieron a auxiliarlo y coordinaron su traslado a un centro veterinario.
La historia comenzó a difundirse mientras los profesionales intentaban estabilizarla. Durante varias horas, su recuperación mantuvo pendientes a quienes conocieron las imágenes de la emergencia.
De acuerdo con la organización animalista Plataforma ALTO, que hizo seguimiento al caso, Molly recibió asistencia veterinaria, pero su condición era delicada debido a la combinación de traumatismos y quemaduras.
Las lesiones que sufrió Molly durante el incendio
Los exámenes médicos permitieron establecer que la perrita presentaba un hematoma y una perforación en el tórax, relacionados con el golpe que sufrió durante la caída.
Además, las quemaduras comprometían entre el 70 % y el 80 % de su cuerpo, según los reportes difundidos por Plataforma ALTO.
Aunque inicialmente mostró algunas señales de mejoría, la gravedad de sus heridas impidió que se recuperara.
Los profesionales que la atendieron continuaron intentando estabilizarla. Sin embargo, durante la tarde del martes 27 de octubre se confirmó su fallecimiento.
La noticia puso fin a las expectativas de recuperación que habían surgido después de que Molly sobreviviera al salto desde el quinto piso.
La organización animalista compartió información sobre su evolución y posteriormente comunicó el desenlace del caso.
Su muerte también generó expresiones de tristeza entre usuarios de redes sociales, especialmente por los intentos de los vecinos para evitar que la caída tuviera consecuencias fatales.
Qué se sabe del incendio en el que Molly murió en Neiva
El incendio ocurrió en un apartamento del conjunto Torres de Alejandría, en Neiva, durante la jornada del lunes 26 de octubre.
Mientras algunos residentes intentaban auxiliar a Molly, otras personas utilizaron mangueras y extintores para contener el fuego.
Según la información entregada por el teniente Helmer Pérez Cerquera, comandante del Cuerpo Oficial de Bomberos de Neiva, la institución movilizó dos máquinas y ocho unidades para atender la emergencia.
Los bomberos lograron controlar las llamas, que ocasionaron daños materiales en el inmueble.
Los reportes disponibles no registran personas lesionadas ni fallecidas como consecuencia del incendio.
Hasta el momento, no se ha establecido públicamente la causa exacta del fuego. Por lo tanto, no es posible atribuirlo a una falla eléctrica, una fuga de gas o cualquier otra circunstancia específica.
El caso también plantea la necesidad de considerar a los animales de compañía dentro de los planes de evacuación de los edificios residenciales.
Contar con procedimientos para trasladar mascotas durante una emergencia puede facilitar su protección, siempre que las personas no se expongan a riesgos adicionales.
En situaciones de incendio, la intervención de los organismos de socorro resulta fundamental para evitar maniobras improvisadas que puedan poner en peligro a residentes y animales.
La historia de Molly terminó con su fallecimiento, pero también dejó registrado el esfuerzo de una comunidad que intentó auxiliarla durante una emergencia que avanzaba rápidamente.
Para quienes siguieron su evolución, la noticia más reciente ya no era el salto desde el edificio, sino la confirmación de que la perrita no había logrado sobrevivir a sus heridas.