La denuncia por supuestas fallas en la alimentación e hidratación del festival en Zarzal encontró respuesta entre los propios bailarines. Participantes y organizadores aseguraron que recibieron esos servicios, aunque reconocieron episodios de malestar que atribuyeron al calor.
La controversia comenzó con una publicación en redes sociales que reportó aproximadamente diez jóvenes llevados al hospital por desvanecimientos durante el encuentro. Esa versión relacionó los quebrantos con una presunta falta de comida y bebidas para las delegaciones.
Frente a ese señalamiento, el subsecretario de Cultura y Artes, Luis Clavijo, defendió la logística de los dos días del festival. A su respuesta se sumaron testimonios de agrupaciones de Neiva, El Retiro y Risaralda, además de la bailarina Niia Ruiz.
Festival en Zarzal y las explicaciones sobre alimentación e hidratación
Clavijo afirmó que a cada delegación se le aseguró alimentación e hidratación durante ambas jornadas. En un comentario en redes sociales sostuvo, además, que algunos grupos decidieron esperar hasta su presentación para consumir lo ofrecido.
Esa afirmación corresponde a la versión del funcionario y no establece qué ocurrió con cada persona que presentó malestares. El subsecretario rechazó los cuestionamientos, los consideró un intento de desacreditar el encuentro y defendió su aporte al intercambio cultural.
En otra intervención, realizada junto a integrantes de las delegaciones, Clavijo habló en nombre de la Administración Municipal. Allí dio paso a participantes que describieron el alojamiento, las comidas y la hidratación que recibieron durante su permanencia en Zarzal.
Un colaborador artístico de Libre Expresión, agrupación de Neiva, Huila, aseguró que se respetaron los horarios de alimentación anunciados en la programación. Detalló que los almuerzos incluían sopa, seco y jugo.
También manifestó que hubo hidratación durante talleres y presentaciones. Su respuesta se basó en la experiencia de su delegación y contradijo el señalamiento de que los participantes no habían recibido estos servicios.
Bailarines reconocen malestares y rechazan la versión sobre falta de comida
La bailarina Niia Ruiz también respondió públicamente a la denuncia. “Sí nos brindaron alimentación e hidratación”, escribió, antes de atribuir los malestares al calor. En su comentario cuestionó que se responsabilizara al festival por lo sucedido.
Ruiz pidió que se hablara con veracidad y que no se señalaran responsables injustamente. Su mensaje no negó los quebrantos de salud: rechazó la explicación que los vinculaba con una supuesta ausencia de alimentos y bebidas.
La participante utilizó la expresión “golpe del calor” para describir lo ocurrido. Sin embargo, esa explicación es parte de su testimonio y no está acompañada de un diagnóstico médico que permita establecer la causa de los episodios.
Una bailarina de la delegación de El Retiro relató que una compañera se desmayó. Según su versión, procedían de un lugar de clima frío y la exposición al sol y al calor influyó en el malestar.
La integrante del grupo también defendió las condiciones de alojamiento y alimentación. Dijo que era su primera participación en el festival y expresó inconformidad con los señalamientos sobre el trato recibido.
Otro representante, de una agrupación de Risaralda, mencionó tres compañeros que presentaron quebrantos de salud. Los atribuyó al calor y aseguró que recibieron acompañamiento ante las dificultades. También destacó que les suministraron almuerzos completos.
Por su parte, Steven B. Zapata, del equipo organizador, sostuvo en una respuesta en redes que hubo hidratación antes, durante y después de las presentaciones. Añadió que se activaron protocolos con organismos de socorro para asistir a los afectados.
Estos relatos aportan información sobre varios episodios, pero no permiten sumar un balance definitivo. No está establecido si todos los testimonios se refieren a personas distintas ni cuántas necesitaron ser llevadas a un centro asistencial.
Alcalde respalda el festival en Zarzal y sigue pendiente el balance médico
Eduardo Mosquera, director general de la Escuela Profesional de Artes y organizador del encuentro, aseguró que se cumplieron los compromisos de alimentación, hidratación y horarios. Rechazó las publicaciones que cuestionaron la logística e invitó a consultar la transmisión del festival.
Mosquera afirmó que durante la programación se anunció la disponibilidad de hidratación para los grupos. Su intervención se sumó a las respuestas de las delegaciones que defendieron los servicios recibidos durante el encuentro. El encuentro reunió delegaciones de diferentes lugares del país.
El alcalde Alexander Gómez también respaldó la organización de la tercera edición del Festival Nacional de Danza y Tradición. En Facebook calificó el evento como exitoso y acusó de desinformación a sectores políticos y a algunos medios de redes sociales.
El pronunciamiento del mandatario no incluyó cifras de personas asistidas ni diagnósticos. Por ahora, la cantidad aproximada de diez jóvenes mencionada en la denuncia sigue sin confirmación independiente.
Tampoco se ha establecido cuántos recibieron primeros auxilios, cuántos fueron trasladados al hospital o si alguno quedó hospitalizado. Un traslado para valoración médica no equivale necesariamente a permanecer internado.
Las respuestas coinciden en defender el suministro de alimentos y bebidas, mientras varios participantes reconocen malestares entre sus compañeros. El balance asistencial y las causas médicas siguen pendientes de esclarecer: ni la explicación inicial sobre falta de alimentación ni la atribución al calor constituyen diagnósticos confirmados.