La Nueva EPS enfrenta un escenario de creciente rechazo por decisiones recientes en el Eje Cafetero, generando preocupación entre sus afiliados y organizaciones ciudadanas.
Rechazo ciudadano ante la suspensión de servicios
La Nueva EPS se encuentra en el centro de un debate regional. Organizaciones de usuarios en el Eje Cafetero han manifestado su inconformidad por la interrupción de varios servicios de salud. El malestar crece entre los afiliados que, según líderes comunitarios, ven vulnerado su derecho fundamental a una atención digna.
Asociación de usuarios levanta la voz
La Asociación de Usuarios de la Salud (ASUNEPS) advirtió que la decisión de suspender servicios afecta directamente a miles de familias en Quindío y Risaralda. Según sus voceros, la medida reduce la atención a urgencias vitales, dejando en incertidumbre la continuidad de los tratamientos esenciales.
Nueva EPS y falta de respuesta institucional
Desde ASUNEPS se indicó que se presentaron derechos de petición y solicitudes formales para evitar la crisis. Sin embargo, los usuarios consideran que las respuestas de la entidad han sido insuficientes. Además, en mesas de trabajo con la Defensoría del Pueblo y la Personería de Pereira se evidenció la pérdida de capacidad operativa en la región.
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Críticas a los organismos de control
Liliana Orozco Osorio, presidenta de ASUNEPS, cuestionó la pasividad de entidades como la Superintendencia de Salud. Según su pronunciamiento, la falta de intervención temprana permitió que las instituciones prestadoras llegaran a un límite que hoy pone en riesgo a los pacientes. Subrayó que no se trata solo de acuerdos financieros, sino de la vida y bienestar de los afiliados.
Impacto en familias y profesionales de la salud
El comunicado destaca que la crisis también golpea a médicos, enfermeras y personal sanitario, cuyos ingresos dependen de la continuidad en la prestación de los servicios. La comunidad insiste en que detrás de cada clínica hay familias que necesitan estabilidad laboral, además de pacientes que no pueden esperar por decisiones administrativas.
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Llamado urgente a las directivas
ASUNEPS reiteró que, aunque han existido intentos de diálogo, no se perciben soluciones reales. La dirigente Orozco Osorio subrayó que “la comunidad necesita respuestas inmediatas y efectivas”. Por ello, pidió a las directivas de la entidad revisar de manera prioritaria la situación en el Eje Cafetero.
Exigencia de intervención de las autoridades
La asociación solicitó la intervención de las autoridades competentes para salvaguardar el derecho a la salud de más de 200 mil afiliados en Risaralda. Advirtieron que los usuarios han agotado los mecanismos a su alcance y que la única salida viable es una acción decidida por parte del gobierno nacional y los entes de control.
Riesgo de remisiones forzadas
Otro punto crítico señalado es la posibilidad de remitir pacientes a IPS sin capacidad suficiente. Ya se registró un caso con el dispensador de medicamentos Evedisa, lo que generó retrasos en la entrega de fórmulas y descontento generalizado. La comunidad insiste en que este escenario no puede repetirse.
Defensa del derecho a la salud
Los representantes de usuarios recalcaron que la prioridad debe ser garantizar la continuidad del servicio. El objetivo central es que las familias del Eje Cafetero no se vean privadas de tratamientos esenciales. Hasta ahora, en la Clínica San Rafael de Pereira solo se atienden urgencias vitales, lo que confirma la gravedad de la situación.


