ADIÓS A GERARDO TORO.

ADIÓS A GERARDO TORO.
Por: Orlando Restrepo Jaramillo. «OREJA»

La muerte arrasa con el ser humano aunque él, desde que nace, se está muriendo. Por eso siembra, entre los seres humanos, estela de aflicción.

En esta época de pandemia amenazada por la peste china, las gentes están nerviosas por lo general porque temen en cada correo, ser informados de la desaparición de las personas.

Hoy lamentablemente para la ciudad, Gerardo Toro Duque, quien fuera alcalde por elección popular de Cartago, ha muerto en una clínica de Pereira, por una enfermedad preexistente padecida por largo tiempo.

Gerardo era oriundo del municipio de El Cairo su familia por muchos años se ha afincado en esta ciudad y han contribuido a su desarrollo en el engranaje social haciendo parte del conglomerado distinguido como de las gentes venidas del extremo norte del departamento, de los cuales yo personalmente me ufano.

Desde los inicios de su vida pública Gerardo se distinguió por ser persona solidaria entregada al servicio comunitario. Mediante la política que hizo al lado de Don Aldemar Gómez Aristizabal, fallecido hace poco. Y las orientaciones del doctor Humberto González Narváez; desde el departamento y siendo fiel a su condición de norteño se dedicaba ayudarle a las gentes de la cordillera. En ese ejercicio proselitista propone su nombre para manejar los destinos de la ciudad.

Las personas le corresponden y lo eligen como alcalde popular. Cumplido su periodo estuvo vinculado casi todo el tiempo al Concejo municipal en donde ejercía funciones de Secretario General de esa Corporación Edilicia.

Uno de los grandes atributos que tenía Gerardo era el gran amor por su familia. Se desvivía por su señora madre de quien estuvo pendiente toda su vida. Y cualquier malestar que ella sintiera, él movía cielo y tierra para tratar de aliviarla.

Especial era el afecto por sus hermanos quienes eran para él primordiales y únicos. Su mayor preocupación lo constituyó el engrandecimiento de su entorno familiar al rededor de su progenitora.

Fue Gerardo una persona amable, servicial y desinteresado su amistad la brindaba a toda prueba y su capacidad para ayudar a los demás fue relevante; hecho probado desde su administración, sirviendo desde el poder a muchas personas sin distingo alguno.

Ahora Gerardo va por camino sin regreso recogiendo para su memoria lo que a manos llena dio con desprendimiento y generosidad.

Cada recuerdo de su gente agradecida será plegaria para su descanso eterno.

Dios desde su benevolencia lo tiene ahora de su mano.

Sentido pésame para Doña Clara Esther, su progenitora, para sus hermanos y familia.

Orlando
REstrepo
JAramillo.
Cartago 7- 24-2020

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