Rubén, el perro especializado de la Policía Metropolitana de Pereira, detectó cuatro encomiendas con marihuana durante controles en Pereira y Dosquebradas. Según la información suministrada por la institución, su olfato permitió incautar 9.512 gramos de esta sustancia.
Rubén, el perro detrás de los hallazgos
Sentado junto a una uniformada, con el pelaje dorado y la boca abierta, Rubén aparece en la fotografía que acompaña el reporte. Comparte la imagen con dos policías y una mesa sobre la que reposan los paquetes incautados, identificados con un letrero que dice marihuana.
La imagen permite ponerle rostro al animal que participó en las inspecciones. Detrás del balance de gramos y encomiendas está este compañero de cuatro patas, al que la Policía atribuye la detección de los envíos utilizados para transportar la sustancia.
El informe presenta a Rubén como un canino especializado. Su intervención se registró en dos tipos de controles: inspecciones al transporte de carga en carretera y revisiones a empresas de mensajería y encomiendas.
Tres encomiendas viajaban en un mismo tractocamión
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Pereira, tres de los hallazgos ocurrieron en la vía nacional, en el sector de la Ye de Cerritos, en Pereira. Allí, Rubén alertó sobre tres encomiendas distintas que viajaban en un mismo tractocamión.
En esos envíos, los uniformados encontraron 6.512 gramos de marihuana. El reporte distingue tres encomiendas, aunque todas eran transportadas en el mismo vehículo de carga.
El cuarto hallazgo se produjo en Dosquebradas, durante controles a empresas de mensajería y encomiendas. En ese procedimiento se incautaron otros 3.000 gramos de la sustancia.
Los dos resultados suman 9.512 gramos, equivalentes a 9,512 kilogramos. Según la institución, las incautaciones impidieron que la marihuana continuara su recorrido mediante estos servicios de transporte.
Rubén, el perro que trabaja junto a los uniformados
La participación de Rubén permite acercarse al trabajo de los equipos caninos. La oferta académica de la Escuela de Guías y Adiestramiento Canino de la Policía Nacional incluye formación específica para detectar sustancias narcóticas y sus derivados.
Ese programa busca fortalecer las habilidades de guías y manejadores para conformar equipos que participen en labores en puertos, aeropuertos y zonas comerciales, entre otros lugares. El documento describe un trabajo conjunto entre el personal policial y los animales especializados.
Asimismo, una convocatoria de selección de perros de trabajo publicada por la Policía en 2025 contempla capacidades para identificar, localizar y señalar olores. También incluye aspectos como las aptitudes para el entrenamiento y la estabilidad emocional de los ejemplares.
La señal del perro orienta la revisión de los uniformados. En otro procedimiento documentado por la Policía Nacional, ocurrido en Manizales con el canino Ares, el animal se sentó para indicar la posible presencia de sustancias y los policías inspeccionaron la encomienda.
Ese antecedente explica cómo puede comunicarse un perro detector durante su labor; no establece cuál fue la señal específica utilizada por Rubén. En su caso, el reporte suministrado señala que alertó sobre los paquetes, pero no describe ese comportamiento.
Con su nombre como protagonista, la historia de Rubén muestra la participación de un animal en los controles que permitieron localizar cuatro envíos con marihuana, según el balance de la Policía Metropolitana de Pereira.